Qué es y cómo funciona el huecograbado

El huecograbado en una técnica que cuenta con muchos años de antigüedad y que sigue siendo utilizada a día de hoy para la impresión en determinados materiales. Esta permanece disponible en algunas rotativas industriales y su funcionamiento resulta muy útil. El huecograbado es una técnica que destaca por su impresión directa, es decir, porque no hay ningún intermedio entre la tinta y el material. De hecho, es conocido también como calcografía o rotograbado, debido a la forma en la cual se lleva a cabo la impresión.

A continuación, te explicamos qué es exactamente el huecograbado y cómo funciona, cuál es el origen del huecograbado, cuáles son los productos impresos en huecograbados y para qué se utilizan. Sigue leyendo para más información.

Qué es la impresión huecograbado

El huecograbado o rotograbado —también conocido como calcografía o nielado— es una técnica que se utiliza para la impresión directa. La misma funciona mediante la calcografía, es decir, calcando la tinta aplicada sobre un producto para que se plasme en otro. El huecograbado funciona a través de un cilindro que es recubierto de cobre —o de bronce—. Su forma de impresión es bajo relieve. Ello quiere decir que la tinta se aloja en los huecos o alveolos y luego es transferida al sustrato o material. En la impresión huecograbado, cuanto más profundos son los alveolos de la impresión bajo relieve, más oscuras son las áreas que se imprimen, mientras que, si son menos profundas, la tonalidad resulta más clara.

Qué es la impresión huecograbado

¿Cómo funciona el huecograbado?

El funcionamiento del huecograbado es el siguiente. Los cilindros del sistema rotativo recogen y transmiten la tinta que, mediante presión, queda impresa en el soporte o material utilizado de manera directa. Este material pasa secuencialmente de un cilindro a otro en forma de cadena, de esta forma, reciben el color y el diseño de cada uno de ellos. Los cilindros, como comentábamos en el punto anterior, pueden ser de cobre o de bronce. Los mismos están grabados por diamante, uno de los materiales más duros del mundo.

Durante el proceso de impresión huecograbado lo que ocurre es que el cilindro gira en el interior de la cubeta de tinta, de manera que las celdas o alveolos se llenan con ella. Cuando el cilindro sale de la cubeta la raqueta elimina el exceso que pueda haber quedado de esta. Seguidamente el cilindro entra en contacto con el sustrato —forma en la que se conoce al material sobre el cual se va a imprimir—. Este es presionado por el cilindro consiguiendo que, a modo de calcografía, se produzca una transferencia directa de la tinta. Lo siguiente que ocurre es que el sustrato pasa a través de un secador para posteriormente ser introducido en otra unidad con un grabado o color de tinta distinto, o quizá un barniz o recubrimiento. Los rodillos anteriores regresan al interior de la cubeta de tina. La forma, gracias a la cual es posible conseguir el color exacto del sustrato, es a través de los sistemas automáticos de impresión del control de registro transversal y longitudinal.

Características del huecograbado

Las características del huecograbado convierten a esta técnica en un producto ideal para llevar a cabo la impresión en diferentes sustratos. Estas son las más destacadas:

  • Funciona mediante impresión directa.
  • Es el sistema más estable durante el proceso de impresión.
  • Los cilindros metálicos tienen una vida útil de larga duración.
  • No existe un incremento en el punto de presión porque el cilindro es metálico, lo que impide que este pueda ser deformado.

Productos impresos en huecograbados

Los productos impresos en huecograbados son aquellos que reciben el nombre de sustratos. Estos son grabados con tintas similares a las de flexografía —con bases alcohólicas y acuosas, pero nunca grasas—. Estas tienen muy poca viscosidad y se secan muy rápido, razón por la cual resultan también de gran utilidad para este tipo de técnica. Una de las características del huecograbado —concretamente de la tinta utilizada para ello— es que son translúcidas, es decir al imprimir una tinta encima de otra suma, colores, pero no los opaca ni los mezcla.

Los sustratos más utilizados para el huecograbado son aquellos que se utilizan para el envasado, como pueden ser las bolsas de snacks y de otros alimentos. Aunque también podemos encontrar otros productos impresos en huecograbados como son el papel estucado en bobina —generalmente, para revistas o catálogos— y también el papel en hoja —como es el caso de los sellos—. La impresión de los billetes —o papel moneda— es otro de los productos más utilizados en la impresión de huecograbado debido a la facilidad en la que se realizan y a todas las posibilidades que ofrece esta técnica.

Productos impresos en huecograbados

Origen del huecograbado

El origen del huecograbado se remonta a unos cuantos años atrás. Concretamente a los siglos XIV y XV a través del grabado a burril sobre plata —también conocido como nielado— que realizaban los orfebres en el pasado. Esta técnica comenzó a utilizarse por los romanos para decorar la plata, aunque era utilizada de manera artesanal para tallar piezas y no con fines industriales. La evolución del nielado dio paso a la calcografía o intaglio. Este método servía para la producción de obras artísticas mediante un bloque de manera tallado con la imagen que se deseaba imprimir. No fue hasta el año 1440 cuando el bloque de madera fue sustituido por el cobre.

Ahora bien, el huecograbado —tal y como lo conocemos hoy en día— tiene su origen más reciente en el año 1895 en la antigua Bohemia —República Checa—. Este fue inventado por el artista checoslovaco Karel Václav Klíč, quien aprovechó todos los avances existentes que había hasta el momento para desarrollar su técnica.

El inventor utilizó las técnicas de fotograbado con máscaras de gelatina que se endurecían bajo la luz y que protegían las planchas de metal de la acción de los ácidos. Así mismo, modificó algunas técnicas como las mejoras del zinc en fotografía y en los filtros empleados para la obtención de los semitonos.