Pliego y resma qué son y qué características tienen

Pliego y resma qué son y qué características tienen

El mundo de la impresión y la reprografía tiene una gran cantidad de conceptos y términos utilizados para facilitar el trabajo en el sector. Uno de ellos es el pliego y la resma, dos conceptos que van unidos entre sí y que forman parte del día a día en este oficio, sobre todo en la preparación de libros, revistas y folletos.

En este artículo vamos a explicarte con todo lujo de detalles qué es un pliego y una resma, así como cuántas hojas tiene una resma de papel. Sigue leyendo para más información.

¿Qué es un pliego?

Preparar un libro, así como una revista, un folleto o un periódico implica un trabajo en equipo en el cual se alinean por un lado las ideas intelectuales para el contenido del producto, por otro lado, el trabajo de diseño y maquetación, y finalmente, la impresión. Para responder a qué es un pliego hay que tener en cuenta que este concepto va ligado tanto a la maquetación como a la impresión, ya que este consiste en el papel que se utiliza para imprimir en las artes gráficas. Ahora bien, el papel pliego no es cualquier tipo de papel de impresión, se trata del papel que se pliega —como su nombre indica— para dar formato a los libros, los catálogos, las revistas…

El papel pliego puede ser de varios tipos, siempre y cuando sea apto para la impresión. Este concepto no tiene que ver con el material, sino con sus dimensiones o formatos para ser impreso. Podemos encontrar varias medidas estándares, que son las más utilizadas —como veremos más abajo—. Ahora bien, en cualquier caso, es importante saber que el papel pliego siempre tiene un formato rectangular.

¿Qué es y cuántas hojas tiene una resma de papel?

Como mencionábamos en la introducción el pliego y la resma son conceptos que están estrechamente vinculados entre sí. La razón de ello es que la resma de papel es una unidad de medida de los pliegos. Ello quiere decir que la resma se utiliza para medir la cantidad de pliegos que van a utilizarse. Además, esta tiene unas medidas estándares reguladas en el sector de la impresión, las mismas son: 1 resma = 500 pliegos.

Ahora bien, basándonos en esta medida estándar las cantidades pueden variar dependiendo de los pedidos. Por ejemplo, es posible solicitar 1/2 resma, lo que equivale a 250 pliegos; así como también 1/4 resma, que en este caso equivale a 125 pliegos; e, incluso, 1/5 resma, que equivale a 100 hojas. Así pues, respondiendo a la cuestión inicial de cuántas hojas tiene una resma de papel, las unidades pueden variar dependiendo del pedido que se solicite en cuestión, aunque todos se calculan basándose en el estándar de 500 pliegos por una resma.

¿Cuáles son los formatos de pliego más comunes?

El formato, o dimensiones del pliego, dependerá de cada impresora —ya que no todas tienen la capacidad para trabajar con las mismas dimensiones—. Aunque ello no significa que no exista un formato estándar que, de hecho, existen varios. Las impresoras con mayor potencia son aquellas capaces de trabajar con papel pliego de mayor tamaño, estas impresoras, además, tienen la capacidad de imprimir en otros formatos más pequeños, adaptando la configuración de la impresora para la ocasión. Los formatos más comunes del pliego son:

  • Pliego de 45x64 cm.
  • Pliego de 52x70 cm.
  • Pliego de 63x88 cm.
  • Pliego de 65x90 cm.
  • Pliego de 70x100 cm.
  • Pliego de 72x102 cm.

El último de los pliegos, el de 72x102 cm, es el pliego estándar de mayores dimensiones en la actualidad —actualmente, no suelen ser demandadas resmas de papel mayores de 72x102 cm, debido a que estas dimensiones ya son muy elevadas—. Debes tener en cuenta que todos los pliegos tienen un formato rectangular, de manera que puedan ser plegados y guarden las proporciones. Y es que todos los pliegos —independientemente de las dimensiones que tengan— son múltiples de 4. Ello permite que, al doblar las hojas, se generen 4 espacios con el tamaño que va a tener la publicación impresa, ya sea un libro, una revista, un folleto… Ahora bien, muchas imprentas y copisterías ofrecen la posibilidad de realizar impresiones en pliegos irregulares con el fin de optimizar al máximo el formato del papel. Existen una gran cantidad de posibilidades.

De cualquier forma, es importante saber que la medida —o tamaño— de la página al final queda definida por el pliego de papel, es decir, por dónde se dobla. Cuantas más dobleces haya, menor será el tamaño del producto —es decir, si utilizamos un pliego para doblarlo 2 veces, en lugar de 1, tendremos un total de 8 páginas, pero el formato del libro, folleto o lo que sea, será mucho más reducido—. Ten en cuenta siempre que de un pliego —una doblez— resultan un total de 4 páginas.

¿Qué es la imposición de páginas en un pliego?

La imposición de páginas en un pliego tiene que ver con la ubicación en la cual se deben ordenar. Es decir, al imponer las páginas se establece un orden en el cual estas deberán ser dobladas para compaginar el encuadernable y la numeración. Un ejemplo de imposición sería: 4 páginas / ¼ de pliego / 1 doblez. También: 8 páginas / 1/8 de pliego / 2 dobleces.

Por supuesto, dependiendo de las dobleces que se le aplique a un mismo pliego para ahorrar papel y aprovechar al máximo el espacio se generará un orden y numeración diferente en el encuadernado, así como en las dimensiones definitivas del producto. Existen muchas imposiciones, dependiendo de las dimensiones del pliego y de la cantidad de dobleces que se vayan a realizar. Cuantas más elevadas sean las imposiciones, menores serán las hojas del producto final. Por lo general, la imposición más común y más fácil de trabajar es la de una doblez, aunque dependiendo de la calidad de las impresoras y de los formatos solicitados por el cliente, las dobleces pueden ir en aumento.