Breve historia del papel

Los tiempos han cambiado y con ello los métodos de comunicación. El uso del papel también se ha adaptado y, aunque hoy en día prácticamente nadie envía cartas para comunicarse con familiares, amigos, amante o allegados, el papel sigue desempeñando funciones muy destacas en el envío de comunicados, la tramitación de documentos oficiales y en el momento de tomar apuntes o realizar bocetos. La historia del papel y las respuestas sobre quién inventó el papel se remontan a miles de años atrás. No solamente al material como tal, pues su origen está ligado a la invención de la escritura y a las necesidades de comunicación. Es por ello, que antes de que apareciera el papel como lo conocemos hoy en día, ya existían otros materiales que cumplían con su misma función y con las necesidades humanas de documentar la historia para la eternidad. A continuación, analizamos de manera resumida y clara todo lo que tiene que ver con la invención del papel —y el inventor del papel—, así como los métodos de fabricación rudimentarios y actuales. ¡Comenzamos!

El papiro y pergamino como antecesores del papel

El papel es un invento reciente si se compara con los materiales empleados en la antigüedad con la misma función. Se tiene constancia de que al menos 3.000 años antes de Cristo ya se hacía uso de otros objetos como el papiro para comunicarse y transmitir la información —este es el soporte de escritura más antiguo que existe—. El papiro era un material vegetal muy abundante en las riberas del río Nilo, en Egipto, sin embargo, la forma de fabricarse era muy costosa y su acabado no ofrecía una calidad adecuada. En la historia del origen del papel destaca también la aparición de los pergaminos. Se tiene constancia de que estos eran utilizados en la época grecorromana y que su uso prevalecía en el continente europeo. Los pergaminos estaban hechos de pieles de becerro, oveja, cabra y carneros. Estos se curtían con cal y se preparaban para recibir la tinta —por supuesto, una tinta diferente a la que conocemos hoy en día—. Aunque papiro y pergamino convivieron en distintos territorios, su uso acabó extinguiéndose debido a las dificultades para fabricarlo, así como a su elevado coste de fabricación.

La historia del papel en China

Si nos remitimos a una época clave en la historia del papel, y en responder al interrogante sobre quién inventó el papel, entonces es fundamental que nos traslademos hasta el continente asiático. Concretamente, hasta el país de China allá por año el año 105 d.C. La historia del papel en China y del inventor del papel tiene lugar con el consejero del emperador He de la dinastía Han Oriental, Cai Lun. El dignatario de la corte imperial descubrió una técnica para fabricar papel mucho más rápida y efectiva que hasta el momento. Para ello, utilizó corteza de árbol, tela usada y redes de pesca. El inventor del papel presentó al emperador su nuevo sistema para transformar estas materias en lo que se conoce como el papel más rudimentario y poco a poco fue perfeccionando sus métodos. Es así como tiene lugar la historia del papel en China, punto clave hasta la extensión del papel al resto de países.

Historia del papel

Acabamos de responder a quién inventó el papel, ahora bien ¿Cómo continúa la historia del papel? El secreto de la producción del papel permaneció durante, al menos, 500 años custodiado en china sin que nadie descubriera cuál era la técnica empleada. No fue hasta el año 610 cuando se introdujo en Japón gracias al monje budista Dam Jing, donde comenzó a fabricarse con hojas de morus, gampi y mitsumata. Su extensión en el resto del continente asiático tuvo lugar sobre el año 750. El origen del papel no solo se limita al territorio asiático. El secreto de la fabricación dl papel llegó al continente árabe en el siglo VIII, concretamente en el año 751 d.C., después de que fuera capturada una expedición china en la cual se encontraban dos papeleros chinos. El general califato Bagdad los capturó en Samarcanda y con su ayuda logró crear una fábrica papelera en la ciudad de Uzbeka. Los materiales empleados en la región —muy abundante, de hecho— fueron el cáñamo y el lino. Los orígenes del papel en Europa llegaron de la mano de los árabes, concretamente durante las invasiones en el siglo XI. La técnica de invención del papel pasó a España como el primer país de occidente en conocerlo. Ejemplo de ello es el Misal de Silos que data del año 1.000 y es el manuscrito europeo en papel más antiguo del cual se tiene conocimiento. Lo cierto es que la primera fábrica de papel europea estuvo en Játiva (Valencia). En ella se empleaba papel hecho con algodón. Ahora bien, de manera paralela, países como Italia, y concretamente la región de Sicilia —invadida, también, por los árabes en el siglo XI—, fue perfeccionando las técnicas de fabricación de papel y extendiendo su uso. La ciudad italiana Las Marcas empezó a fabricar un moderno papel de lino y cáñamo en el siglo XII. En su proceso de fabricación introdujeron la mecanización de los moldes de las hilachas mediante martillos hidráulicos.

La revolución de la imprenta y su repercusión en el papel

La invención del papel y su verdadera extensión no tuvo lugar hasta el XIV y XV. Ello fue debido a la aparición de la primera imprenta con tipo móviles de Gutenberg. La producción a nivel industrial comenzó en el siglo XIX con los periódicos de gran tirada y la impresión de las primeras novelas. Hasta entonces existía una gran censura por parte de la religión, la cual jugó un papel importante en la ralentización del papel a nivel comercial. La primera máquina continua de impresión fue creada en 1977 por Louis Nicolás Robert.

¿Cómo se fabrica el papel?

El proceso de elaboración del papel ha cambiado mucho durante el tiempo. Las técnicas más rudimentarias, empleadas por los artesanos árabes, consistían en el deshilachado y la maceración de las hilachas en agua hasta obtener una masa homogénea. Después, se sumergía en ella un tamiz que recogía las fibras maceradas, filtrando el agua. Las hojas que se obtenían eran prensadas y se secaban. Por último, estas hojas se cubrían con una película de almidón de arroz para hacerlas más reactivas a la tinta. En la actualidad este proceso es completamente mecanizado, siendo la materia prima principal la celulosa obtenida de las cortezas de los árboles.