Gramaje y espesor del papel: todo lo que debes de saber

Hablar del gramaje y espesor del papel es algo que suele confundir con frecuencia a los compradores en el momento de optar por un producto u otro. Se trata de dos conceptos que, aunque guardan relación entre sí, sirven para distinguir un papel de otro —y, de manera general, la calidad—. Lo que significa, así mismo, que el gramaje nos servirá para saber el uso que le damos al papel y el acabado que tendrá. En este artículo queremos explicarte todo lo que necesitas saber sobre el grosor del papel y el gramaje del papel. ¡Sigue leyendo para más información!

Qué es grosor del papel

Tal vez, hablar del concepto del grosor del papel, o el grosor de un folio, resulta más fácil de entender. Este se mide en función de la distancia que hay entre las dos caras de una misma hoja, como si trazáramos una línea vertical entre ambas y la midiéramos. Influye, por tanto, los materiales que se han empleado para elaborar dicho papel, así como también el aire o espacios que pueda haber entre él. Para que lo veas claro, no es el mismo el grosor de un folio común para impresión, que el de un papel pergamino o el de una cartulina y ni hablar del grosor del papel Kraft —que es mucho mayor—. Otra de las cosas que debes tener en cuenta es el concepto de calibre del papel. Este es igual que el grosor, se trata de otra forma de referirse a lo mismo.

Qué es gramaje

Cuando hablamos del gramaje nos referimos al peso de un metro cuadrado que tiene un determinado papel. Es decir, si tenemos un papel de gramaje 200 gramos significaría que una hoja de 1 m2 pesa un total de 200 gramos. Esto nos da a entender que, aunque tengamos un papel con el mismo gramaje, no siempre tiene por qué tener el mismo grosor.

Tipos de papel según el gramaje

Por lo general, cuanto mayor sea el gramaje del papel, más grueso será este y más resistente resultará —aunque no se trata de una regla exacta de tres ya que influyen muchos aspectos como el material, si es papel reciclado, el acabado y otras cuestiones—. En cualquier caso, cuanto mayor gramaje tenga un papel, mayor calidad presentará. Se trata de una medida que permite comparar entre sí la calidad de los papeles, pero ¡Ojo! No es la única. Ten en cuenta que la textura y el grano del papel son importantes también para determinar si nos encontramos ante un papel de calidad o no. A continuación, te explicamos cuáles son los diferentes tipos de papel en función del gramaje. Lo vemos:

  • Papel seda: El papel seda es igual que el papel de fumar. Este suele tener un gramaje de 12 a 25 g/m2.
  • Papel de periódico: El papel de periódico destaca por ser muy liviano. Este es utilizado, como su nombre indica, para las distintas tiradas impresas de los periódicos, pero también para guías telefónicas, entre otras. El gramaje del papel, en este caso es de unos 42 a 45 g/m2.
  • Papel convencional: El conocido como folio y empleado para la escritura o para las impresiones. Este papel tiene mayor calidad que los anteriores tipos de papel. Su gramaje suele ser de 80 g/m2.
  • Papel para dibujo: Este tipo de papel se caracteriza por ser altamente resistente. El mismo puede ser grueso, translúcido o de superficie lisa. El gramaje de este papel oscila entre los 90 y los 600 g/m2.
  • Cartulinas: Se trata de un papel más grueso y resistente que el papel normal de escritura o el de impresión. Comúnmente suele ser denominado como cartón delgado. En este caso, el gramaje suele ser de unos 180 a 200 g/m2, aunque también podemos encontrar cartulinas más gruesas que llegan hasta los 350 g/m2.

Usos del papel según el gramaje

En cualquier caso —independientemente del gramaje del papel— hay que tener en cuenta que este puede ser estucado o no estucado (también conocido como offset). El papel estucado es aquel que cuenta con una capa de pigmentos minerales sobre la superficie que permiten que la tinta se seque más rápido. Este papel ofrece un mejor acabado en cuanto a impresiones se refiere —en comparación con el papel offset, ya que este no cuenta con ningún tipo de barnizado superficial—. Por lo general, el papel estucado puede tener una apariencia con brillo, también un acabado mate —cuando no se emplean tratamientos mecánicos— o un acabado satinado. Este ultimo ofrece una textura más suave que entremezcla el brillo con lo opaco como consecuencia de la presión a la que ha sido sometido en su paso por los cilindros metálicos de la calandria.

Así mismo, el papel offset suele ser utilizado para diferentes formatos en función de su gramaje. Nos encontramos con las siguientes medidas orientativas:

  • Gramaje de 60 a 115 gramos: Para interiores de revistas con muchas páginas, las hojas de los libros, planos y desplegables.
  • Gramaje de 135 a 200 gramos: Para dípticos, trípticos, folletos, publicaciones de revistas con pocas páginas, flyers…
  • Gramaje de más de 200 gramos: Para portadas de libros, carpetas, tarjetas de visitas…

Si utilizamos un papel estucado, entonces el gramaje y la función del papel también variará. En este caso nos encontramos con las siguientes medidas:

  • Gramaje de 70 a 150 gramos: Para dípticos, trípticos, flyers, folletos, planos, revistas…
  • Gramaje de 170 a 250 gramos: Para catálogos.
  • Gramaje de más de 250 gramos: Para portadas de libros, portadas de revistas y desplegables de gran consistencia.

Cómo podemos medir el espesor del papel

Es muy difícil medir el espesor del papel si nos centramos únicamente en el grosor de un folio. Por ello, la solución más sencilla que tenemos para hacerlo es juntando varias hojas, por ejemplo 100, y con una regla medimos el conjunto. A continuación, dividiremos el resultado entre 100 y obtendremos cuál es el grosor del papel —concretamente el grosor de un folio—.

Cómo podemos medir el gramaje del papel

El gramaje se mide con un aparato llamado “Papirómetro”, del cual hablaremos en un próximo post.